-La revolución del Preclásico permitió el surgimiento de nuevas culturas: los teotihuacanos, los zapotecas y los mayas, quienes crearían las más exquisitas civilizaciones de Mesoamérica.
La civilización teotihuacana es considerada como la más representativa del Horizonte Clásico. Su vida se prolongó durante poco más de diez siglos y alcanzó su esplendor entre los años 300 y 600. Los teotihuacanos -al igual que los olmecas- influyeron de manera decisiva en Mesoamérica; las evidencias de su importancia se encuentran incluso en territorios pertenecientes a Aridoamérica, tal es el caso de los vestigios hallados en Chihuahua, Durango, Nayarit y Zacatecas.
Los teotihuacanos fueron grandes agricultores y artesanos. Sus obras arquitectónicas, artísticas y artesanales aún nos maravillan gracias a las pirámides del Sol y la Luna, las espléndidas pinturas y grabados en piedra de sus templos y casas, y su cerámica, misma que se convirtió en un modelo a seguir por la mayoría de los pueblos mesoamericanos.
Hacia el año 750, Teotihuacan fue invadida y parcialmente destruida por guerreros provenientes de Aridoamérica. Comenzaba el principio del fin, mismo que llegaría con el abandono de la ciudad debido a la sublevación de las poblaciones tributarias y la crisis ecológica. Tras estos fenómenos, su población emigró a otras regiones de Mesoamérica y llevó consigo su cultura.
Por su parte, los mayas comenzaron a desarrollarse en una amplia zona que cubre casi todo el sureste de México. Al igual que las restantes civilizaciones clásicas, sus principales actividades fueron la agricultura, la producción artesanal, el comercio y la pesca.
A ellos debemos la construcción de grandes urbes, así como Palenque y Bonampak en el actual estado de Chiapas, como Tikal y Piedras Negras en Guatemala y Copán en Honduras.
Los zapotecas se desarrollaron en los valles de Oaxaca y convirtieron a Monte Albán en su principal centro político y religioso. También se dedicaron a la agricultura, la artesanía y el comercio.
Debido a la llegada de los mixtecas -la cual se unió a otros factores como conflictos sociales y problemas ecológicos- la civilización zapoteca entró en decadencia y se dispersó hacia los años 750 y 1200 de nuestra era.